El Sexto Chakra representa lo que tradicionalmente se ha denominado como
nuestro tercer ojo. Entramos ya en chakras muy espirituales, y éste se
considera en algunas creencias, que es el lugar donde reside nuestra alma.
¿Quién no ha oído hablar alguna vez del poder de la mente? Todos nuestros
"poderes" mentales están bajo el dominio de este chakra. La verdad es que la
mente en sí está bajo el dominio del ajna chakra. Por eso debemos aprender a
usarla correctamente, para no ensuciar todas las capacidades de las que
disponemos los seres humanos.
Para empezar, diremos que aquí reside la visión personal que tienes de tí
mismo. ¿Cómo te ves? Es una pregunta importante, porque mucha gente se
infravalora o se sobre valora, indicativos claros de que su chakra no está
funcionando correctamente. ¿Te obsesiona saber lo que los demás piensan de
tí? ¿Crees todo lo que te dicen los demás sobre ti mismo? Ten presente, que
a veces en nuestro intento de que los demás nos acepten, aceptamos unas
ideas de nosotros mismos que pueden estar muy distorsionadas de la realidad.
Analízalo con cuidado.
¿Para qué utilizas tu mente? Ten en cuenta que los pensamientos que emite tu
mente pueden transformarse a la larga en realidad, así que observa despacio
en qué ocupas la gran parte de tu día. ¿Eres positivo o eres negativo? ¿Ves
muchos límites o para ti nada es imposible? Recuerda que la realidad la hace
uno mismo y no las circunstancias, este es el gran principio universal de la
vida, ¿hasta que punto lo pones en práctica?
En este chakra también está la claridad de pensamiento y análisis de
situaciones. La imaginación, los ideales, los sueños, etc. ¿Cómo andas en
estos temas? ¿Eres demasiado soñador, o nunca imaginas nada? ¿Te resulta
fácil entender las cosas, o eres un poco despistado y te confundes
fácilmente? ¿Reflexionas a menudo o no reflexionas nunca? Recuerda que
cualquiera de estos puntos, es decir, tanto por exceso como por defecto
significará que tu sexto chakra está algo "estropeado". ¿Eres una persona
demasiado lógica o razonadora? Es indicativo de un sexto chakra cerrado.
Por supuesto este chakra es el de la percepción y clarividencia. Esas
intuiciones o percepciones que se reciben a veces sobre nosotros mismos o
sobre los demás y que después nos asombramos de que eran correctas. ¿Sueles
tenerlas a menudo? Si es así tu chakra sexto en esta faceta se encuentra muy
bien, si es todo lo contrario tendrás que prestarte más atención.
Para finalizar diremos que en este chakra reside el poder de la
visualización, es decir, el poder de realizar que aquellos pensamientos o
deseos formulados se hagan realidad. De lo desarrollado que esté tu sexto
chakra y séptimo chakra dependerá que todo salga como esperabas.
TRABAJAR CON EL
CHAKRA AJNA
(Realizar previamente el
ejercicio de relajación)
Centra
tu atención en el centro de tu frente, en donde se encuentra tu sexto
chakra o centro nervioso.
Intenta durante unos
segundos dejar tu conciencia sin pensamientos. Tu voluntad es de no
pensar. Eso te relaja. Ningún pensamiento y mucho menos si es negativo te
va a atrapar. Ves pasar un pensamiento y no le sigues; simplemente le ves
pasar; eso te hace sentir libre; sin ataduras; sin cadenas. Eres un ser
libre.
Inspiras profundamente y
con cada expiración eliminas toda tu negatividad, la agresividad, el
egoísmo, las preocupaciones, la violencia, las dudas, el rencor.
Desde este mismo instante
vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color
azul oscuro, un azul como el de la bóveda del cielo cuando se encuentra
cuajado de estrellas en una noche despejada. Toda tu atención está situada
en ese aire azul que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y
ascendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás
que este aire de color azul sube lentamente hasta tu sexto chakra.
El aire que estás
respirando, va a tonificar todo tu sistema nervioso, especialmente en la
zona en que has puesto tu total atención.
Este ejercicio hará que
aumenten tu capacidad de ver y tu memoria.
Con cada inspiración,
almacenas todo lo positivo que conlleva el aire, que es la vida misma, y
con cada expiración eliminas toda la negatividad y todas las impurezas
que estén contaminando tu cuerpo y tu mente; de esta forma tan sencilla y
con tu propio poder consigues que todas las partes de tu cerebro y los
órganos que te permiten una visión perfecta, cumplan cada uno de ellos con
la función que les corresponde.
Da ahora un ligero masaje
circular con la palma de la mano derecha, siguiendo la dirección de las
saetas del reloj, sobre tu frente, mientras afirmas que ya no vives en el
pasado, ni en el futuro, que tan solo vives plenamente el aquí y ahora.
Tú mismo eres el
perdón, perdonas a todo el mundo y te perdonas a ti mismo.
La curación de la Gemas a través
de los Chakras

Entrecejo
El sexto chakra se
encarga de equilibrar todas las partes del cerebro y los órganos de la
visión.
Este chakra se ocupa también de fortalecer los oídos, nariz, cerebro,
sistema nervioso central, los ojos, la vista, y estimula el pensamiento
intuitivo.
Previene contra la senilidad, la jaqueca, las pesadillas y todas las
afecciones de la vista.
Al Ajna chakra le corresponde la glándula pituitaria (hipófisis),
encargada del funcionamiento de todas las glándulas del cuerpo.
En este chakra se establecen la intelectualidad, la voluntad, la fuerza
psíquica superior y el recuerdo y se regula el SNC (sistema nervioso
central).
A través del tercer ojo, situado en este chakra, nos unimos con las
manifestaciones a través del poder del pensamiento, esto nos otorga el
poder de crear nuevas realidades en el plano psíquico, disolviendo las
viejas realidades. Nos ayuda a concentrarnos para recibir las verdades
espirituales. Nos dará facultades para la visualización. Nuestra
compresión será ilimitada. Aumentará nuestra intuición. Todo esto lo
podremos conseguir trabajando para abrir el tercer ojo, desarrollando
conjuntamente nuestra conciencia.
Este chakra está relacionado muy directamente con el Anahata chakra
(cuarto chakra) y con ellos, estando desbloqueados por completo,
podremos incluso conseguir curaciones propias y ajenas a través de las
energías que emitimos y también desarrollar el poder de la
clarividencia.
La piedra debe colocarse en el entrecejo, es decir, en el centro de la
frente casi a la altura de las cejas.
Es aconsejable que este ejercicio se haga acostado en el suelo sobre una
manta, alfombra, esterilla o toalla, los brazos extendidos a lo largo
del cuerpo con las palmas de las manos mirando hacia arriba y si es
posible poner un fondo de música relajante, quemando una varilla de
incienso al mismo tiempo.
Las piedras con las que se puede trabajar
este chakra son:
-Aguamarina -Amazonita -Calcedonia -Hematites -Pirita
-Siderita -Topacio -Turquesa -Zafiro