|
|
El Santo Manto o Sábana Santa, que SEGÚN REZA LA tradición señala como el
manto EN que FUE ENVUELTO el cuerpo del Jesús, es una fina pieza de lino de
3 pies y 7 pulgadas de ancho, 14 pies y tres pulgadas de largo.
El manto lleva la imagen detallada del frente y la espalda
de un hombre que fue crucificado de manera idéntica a Jesús de Nazaret según
describen las Escrituras.
El manto está en Turín, Italia, desde 1578 y es puesto a exposición pública
aproximadamente una vez por cada generación. La última exhibición previa a
la extraordinaria que se viene realizando como preparación al Jubileo tuvo
lugar en 1978, y en cinco semanas, aproximadamente 3 y 1/2 millones de
peregrinos la visitaron.
Con el fin de determinar el modo cómo la imagen se imprimió en la sábana,
más de 1000 investigaciones científicas de las más diversas especialidades
han sido realizadas y se le han tomado 32,000 fotografías. Estas
investigaciones han hecho de la Sábana Santa la reliquia más estudiada de la
historia.
LA RELACIÓN DE LA
SANGRE Y EL SUDARIO
Los evidentes rastros de sangre encontrados en la Sábana
Santa conecta esta reliquia con otros milagros.
Las manchas de sangre y suero que se encuentran en la
síndone es irreproducible por medios artificiales. Se trata de sangre
coagulada sobre la piel de un hombre herido y vueltas a disolver en el
contacto con tela húmeda. Científicamente se ha comprobado que se trata de
sangre humana de varón de grupo sanguíneo AB –el más común entre la raza
semítica- que según la investigación del DNA.
Sorprendentemente, la sangre es del mismo tipo que el que
se encuentra en el llamado Sudario de Oviedo (España), una tela de 83 x 52
cm. que presenta numerosas manchas de sangre simétricas pasadas de un lado
al otro al doblarse en dos.
La tradición le llama "el Sagrado Rostro" y llegó a Oviedo
en el siglo IX , en un arca proveniente del África septentrional. La Sangre
presente en este sudario pertenece también al grupo AB y el DNA presente
perfiles genéticos similares al recogido en la síndone. Es importante tener
en cuenta que no es posible encontrar mayores similitudes debido a que la
antigüedad de los restos hacen imposible, por ahora, conocer más detalles.
Igualmente interesante resulta la comparación de la síndone
con los estudios realizados sobre la reliquia física que se conserva tras el
milagro eucarístico de Lanciano (Chieti). Aquí en el siglo VIII, en la
Iglesia de San Legonziano, en las manos de un monje basiliano que dudaba de
la presencia real de Cristo en la Eucaristía, en el momento de la
consagración, la hostia se convirtió en carne y el vino en sangre.
Tras las investigaciones realizadas en 1970 por el profesor
Odoardo Linoli, profesor de anatomía e histología patológica de la
Universidad de Siena, se concluyó que la carne corresponde al tejido
verdadero de miocardio de un corazón humano y la sangre es humana... del
grupo AB.
LAS PRUEBAS DEL POLEN
La palinología es la disciplina que estudia el polen y el
residuo de flores y plantas, cada vez más fáciles de rastrear gracias a los
nuevos y poderosos microscopios.
En 1973 el Profesor Max Frei, criminólogo suizo, botánico,
palinólogo, director del gabinete científico de la Policía de Zurich y
perito de la Interpol, realizó una investigación sobre el Sudario desde su
disciplina, que concluyó con sorprendentes resultados.
Frei había recibido el encargo de autentificar las
fotografías que una comisión científica, nombrada en 1969 por el Cardenal
Pellegrino, había tomado. Al examinar detenidamente la tela notó la
presencia de esporas de polen en la superficie del lienzo y obtuvo permiso
para recoger unas cuantas muestras. Logró identificar en esta ocasión 49
especies diferentes de esporas, que fotografió, catalogó y conservó.
Las 33 esporas resultaron ser procedentes de plantas
exclusivas de Palestina o Turquía (estepas del sur o área de Estambul). Las
dos terceras partes de las muestras procedían de zonas ajenas a Europa,
continente del que no ha salido el Lienzo desde el S. XIV.
Antes de dar un dictamen definitivo sobre los lugares en
los que, según la Palinología, debería haber estado la Síndone, para quedar
"contaminada" de tal modo, se dedicó a visitar las zonas en las que las
investigaciones históricas colocaban anteriores estancias del Lienzo. Frei
comprobó in situ la perfecta correspondencia de especies, logrando
identificar 59 especies en total.
Lo más peculiar es que las especies de polen recogidas en
la tela coincidían con gran precisión con el camino que la tradición
señalaba para la síndone: de Tierra Santa a Turquía, de ésta a Francia vía
los países bálticos y el norte de Italia y finalmente de Francia a Turín.
La muerte sorprendió a Frei antes de concluir el trabajo y
publicar sus resultados definitivos, no obstante su estudio es altamente
indicativo.
|