Danu:
predecesora de los Tuatha, estaba considerada como la diosa madre de la que
descendían todos los demás. Es la diosa más antigua del panteón celta. El
varón era importante en la antigua sociedad celta, pero la diosa madre
parece haber sido la deidad dominante. Era la madre divina de toda la tribu,
y si recibía la debida adoración, hacia florecer la tierra y traía
prosperidad y paz al pueblo.
Aiffe:
era la diosa guerrera de la Isla de las Tinieblas. Dirigía una escuela de
guerreros a la que asistió en su juventud Chulainn (veremos más adelante sus
hazañas), quien luchó con Aiffe y la venció. Aun así, ella se enamoró de él
y le dio un hijo, Connla. Se la evoca como protección contra ataques y
agresiones. También como fuente de conocimiento y de inspiración para
transmitirlos.
Airmid:
hija del dios de la medicina, Diancecht. Fue la que implantó a Nuada una
mano de plata, célebre porque le permitía manejar su espada como una mano
normal. Esto suscitó la ira de su padre Diancecht, que se sintió superado
por esta hazaña de su hija. Amenazada de muerte por el padre, huyó de su
lado porque éste ya había matado a uno de sus hijos, por envidia de sus
habilidades curativas. Se la invocaba para ayuda general en las artes
mágicas orientadas hacia la sanación; en la herboristería; y es por supuesto
la diosa de los plateros. Sus símbolos son el caduceo, los brazaletes de
plata y el romero.
Ayne: es
la diosa irlandesa de los ganados; también lo es del sol y del fuego. Se la
asocia con la festividad de Randaghadh; en ella se celebran procesiones con
antorchas en honor de Ayne, agitando las llamas sobre los campos sembrados
para asegurar una buena cosecha. Se dice que esta diosa fue raptada y
violada por Ailill Ollum, un rey al que luego ella misma destruye con sus
artes mágicas. Ayne se impuso una regla por la cual se obligaba a no dormir
jamás con un hombre de cabellos canos. Pero cuando se enamoró del joven Finn
MacCumhall, su celosa hermana engañó al guerrero llevándolo a un lago
encantado que encaneció sus cabellos. Ayne vio a su amado con los cabellos
blancos como la nieve pero, a pesar de su enorme pena, mantuvo su promesa y
no se acostó con él. También es Ayne una diosa lunar menor. Se la invoca
como protectora de las mujeres y rectora de las hadas conocidas como
Dinshenchas. Su símbolo es el fuego, especialmente de madera de nogal o
avellano.
Dagda:
deidad pancelta. Tenía diverso nombre en cada lugar. Deriva de Dagdevos
(que significa "deidad múltiple o polifacética"). Es el omnipotente dios
de los druidas y druida él mismo es el señor de la sabiduría.
Es el
dios absoluto; guerrero, artesano, agricultor. Druida supremo, posee un
caldero mágico en el que puede revivir a los guerreros muertos en batalla.
Posee además un arpa mágica y maneja la rueda de la vida. Trajo del mundo
superior la piedra del destino y la espada de Nuada. Poseía cuatro palacios
en las profundidades de la tierra y bajo las colinas huecas, y donó dos a
dos de sus hijos. Le dio uno a Lug, y otro a Ogme. Se guardó dos para sí, el
principal de los cuales era muy grande y estaba lleno de maravillas. Pero
su hijo Angus se lo arrebató, ofendido porque había quedado excluido del
reparto. Cuenta la leyenda que Angus se lo pidió prestado por un día y una
noche. Cuando terminó ese plazo, Angus dijo que su padre se lo había dado
para siempre, porque todo el tiempo consistía en un solo día y una sola
noche, que se sucedían una al otro eternamente. Dagda debió entregárselo,
pues aunque era el dios supremo, podía ser vencido por la astucia. También
era padre de Badb, diosa celta de la guerra; Brigit, diosa del fuego y de la
poesía; Ogma, dios de la literatura y de la fuerza; y Donn, dios de los
muertos.
Angus
MacOgg: Angus es el arpista de los Tuatha de Dañan. Hijo de Dagda, su nombre
significa el hijo de la virgen, en sentido laico. Es el dios del amor, la
juventud y la belleza.
Badb: se
la asimila con frecuencia a la faceta de la ira, en la temible y malévola
trinidad llamada Morrigan. Su arquetipo es una diosa guerrera; se encuentra
asociada con la muerte, la destrucción y la guerra. Algunos la asimilan con
la letal hada irlandesa Bean shide (en inglés Banshee), la
cual solía aparecer donde alguien estaba próximo a morir. Hermana gemela de
la irlandesa Ernmas, se la conoce también como la encargada del Caldero de
la Muerte del mundo inferior, en el cual se funden las almas humanas
después de la muerte y antes de la resurrección. Cuenta la leyenda que será
la responsable de provocar la destrucción del período terrestre del ser
humano cuando vierta el caldero que convertirá al planeta terrestre en un
desierto estéril y deshabitado. Era invocada para fortalecer los contactos
espirituales y conocer las vidas pasadas. Se dice que su invocación permite
también conocer, a quienes lo deseen realmente, la fecha y hora exacta de
su muerte. Sus símbolos son el cuervo, la guadaña y el báculo.
Balor:
era un cíclope. Su vida y reinado dependían de que mantuviera cerrado su
ojo, ya que con él podía matar a cualquier ser vivo que mirara. Esto era el
resultado de una maldición que le arrojó su padre cuando era niño, por
espiar en su cuarto de magia. Según la leyenda, Balor se trabó en combate
con su nieto, Lugh, quien le arrojó con su honda una piedra que hizo que el
único ojo, atravesando la nuca, volara hasta el cielo.
Bean-Bha:
no se tiene mucha información de esta diosa guerrera, excepto que protegió a
la isla Erin de los invasores. Forma parte de la trilogía de diosas
irlandesas, junto con Eire y Fothla. Bean Bha constituye el aspecto
terrenal de las tres. Según la tradición, fue una famosa hechicera. En los
rituales era invocada para intensificar las cualidades de liderazgo en las
batallas, mantener la tradición y ayudar en las artes mágicas humanas.