1º/
Columna recta, mano derecha sobre la izquierda.
2º/ Hacer tres
respiraciones 4 – 2 – 4 – 2.
3º/
Repetimos en voz alta las afirmaciones del equilibrio:
Yo soy el equilibrio
yo siento el equilibrio
yo estoy en equilibrio
Yo soy la armonía
yo siento la armonía
yo estoy en armonía
Yo soy la paz
yo soy la paz
yo soy la paz.
4º/
Agradecemos a Dios y a nuestra presencia yo soy, poder estar aquí y ahora,
realizar este trabajo, ayudar y ser ayudados. Nuestra bolita de luz
es una parte de Dios, creo armonía, expando armonía. Dios sostiene el
movimiento del mundo, nuestra fuente de energía es el Dios creador.
Agradecemos a
todos nuestros antepasados. Agradecemos a nuestros padres, hermanos,
pareja, hijos, amigos y a todos los seres que pueblan este planeta, a
todos estos seres gracias, porque existiendo nos están ayudando.
Agradecemos a
nuestro Ángel Guardián por todos sus cuidados y atenciones desde que cada
uno de nosotros, decidió emprender un camino en este planeta.
Agradecemos a todos los
seres de la naturaleza, Elohims, devas y los pequeñitos elementales, por
todo su trabajo hacia nosotros, manteniendo las formas de nuestros cuerpos
y de todo nuestro planeta, para que aquí pudiéramos estar y aprender.
Agradecemos a
todos los seres de Luz, maestros ascendidos, la gran Hermandad Blanca, que
nos están ayudando desde siempre, principalmente aquellos que han podido
prestar su atención, a nuestro momento a este trabajo.
Agradecemos
en especial al maestro Jesús, por todo su trabajo hacia nosotros desde
hace tantísimo tiempo. Agradecemos su enseñanza y su permiso para utilizar
su nombre, ya que en su nombre aquí estamos, buscando nuevas formas para
el encuentro de nuestro ser y agradecemos al maestro Jesús su presencia.
Agradecemos a
todos los Médicos del Cielo por su buena voluntad y tecnología, apoyando
nuestra educación, especialmente a cada uno de nuestros instructores.
Agradecemos y
pedimos la presencia de nuestros guías.
Agradecemos a
María, Celeste María, por todo su trabajo hacia nosotros, moviendo las
energías de la paciencia y de la paz. Pedimos una ayuda especial para este
trabajo nuestro y la invocamos así:
Dios te salve
María, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita tú eres entre
todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María
madre de Jesús ruega por nosotros, ahora y siempre.
Repetimos en
voz alta: Yo soy la paciencia (3). Yo soy la paz (3). Respiramos y
sentimos ser lo que acabamos de afirmar.
A ti Madre María te solicito me envíes esa pureza de tu
corazón. Madre Bendita tu paciencia quiero yo, envíame tu fuerza y tu
bondad, eso deseo de verdad. María Madre te amo y te quiero ya.
Sigue
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