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El Viaje Astral
Cuando se produce una
proyección mental, el cuerpo astral es dirigido hacia lugares muy
específicos de la simbología humana, donde los miedos, prejuicios, preceptos
religiosos y todo aquello que la mente humana tiene asumido como conceptos
morales, adquieren un significado que puede condicionar la existencia física
del individuo, ya que el cuerpo o estado mental permanecerá siempre junto al
cuerpo físico, por lo que en la proyección mental, el cuerpo físico quedará
a merced de los deseos del estado mental.
Esta característica de la
proyección mental, es la que hace que sea utilizada junto con el viaje
astral, por los chamanes y personajes similares, a fin de conseguir un
beneficio físico, psíquico, médico, anímico o material para la persona, ya
que al ser originada desde la mente fisica, sus efectos pueden revertir
sobre el plano físico o material, mientras que en el viaje astral, el cuerpo
sutil o astral se mantendrá conectado con el cuerpo físico solo a través de
un cordón de plata y hasta llegado el momento del regreso al cuerpo físico o
el momento de la muerte.
Desde el punto de vista de la
parapsicología, el viaje astral es considerado como el camino que nos
posibilita conectar la vida física con el más allá, pero que sin embargo, no
podrá interferir en los aspectos de la vida física, al no posibilitarnos
adquirir los conocimientos que pudiesen existir en el plano astral de forma
consciente, es decir, con la intervención del cuerpo mental, de ahí que sea
a través de la proyección mental como se obtengan los recursos adecuados a
nuestras necesidades.
Desde el punto de vista esotérico, el viaje astral o desdoblamiento astral,
puede ser interpretado como una bilocación y adquiere un concepto totalmente
místico y espiritual, donde el fenómeno es utilizado con fines altruistas o
de elevación espiritual, ya que en este caso, el desdoblamiento o
bilocación, consistiría en la facultad de proyectarse fuera del cuerpo,
pudiendo estar en dos lugares a la vez y en un mismo espacio de tiempo. Tal
es el caso de muchos místicos religiosos, donde a través de la historia,
podemos comprobar como han proyectado su cuerpo en dos lugares a la vez,
llegando incluso a ser visualizados físicamente. Uno de los casos mejor
documentados es el de Santa Agueda, quien podía proyectar su cuerpo desde el
convento de Segovia, donde se hallaba enclaustrada, y aparecer en México,
con el fin de evangelizar a los indígenas, llegando a hacerles entrega
física de los rosarios que habían sido custodiados en el convento, o el caso
de Sant Josep Oriol, quien era capaz de estar en dos iglesias de Barcelona
dando misa a la vez, así como en la cercana ciudad de Mataró.
Para que se pueda considerar la
experiencia como una bilocación, será imprescindible que el sujeto en
cuestión, sea proyectado dentro del mismo espacio-tiempo, ya que si la
proyección se produjera dentro de otro espacio-tiempo, por ejemplo, vernos
en las pirámides de Gizeh en el antiguo Egipto, estaríamos hablando de un
viaje astral. Como conclusión, diremos que será un viaje astral cuando este
se realiza de forma totalmente independiente del cuerpo mental, ya que una
experiencia mística o espiritual, estaría condicionada por nuestros aspectos
morales y religiosos, afectando al plano físico.
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