La verdad es que la carne de la mano se
pliega precisamente por donde las líneas han abierto unos caminos más
convenientes.
Las líneas muestran los caminos habituales
del pensamiento y los cambios de dirección y textura cuya variación se
estabilice en el modo de pensar. Por lo tanto, la actitud presente e
inmediata de la mente, las memorias del pasado y las esperanzas del futuro
podrán ser leídos en ellas, pero el futuro real, salvo en escasas
condiciones excepcionales, es impredecible.
¿Cuál es la causa entonces de que aparezcan
líneas en las manos y los pies?.
Se sabe que las manos están cubiertas por
miles de diminutos nervios que encuentran su terminación cortical en las
células nerviosas de lo surcos centrales, o fisura de Rolando que
dividen el cerebro como si se tratara de una nuez.
Descubrimientos recientes sugieren que todos
los mensajes a la inteligencia llegan por la columna vertebral y sus
ramificaciones hasta el cerebro; los que requieren nuestro conocimiento,
memoria, aceptación, acción considerada, etc., siguen hasta la parte frontal
del cerebro o <área oscura>, como suele llamársele, cruzando así la zona de
las terminales de los nervios que van a las manos.
Todos esos mensajes son básicamente impulsos
eléctricos. Por lo tanto la electricidad de una persona que entre en una
habitación, es suficiente para poner en marcha un dispositivo o instrumento.
Confirmando la presencia de potencia eléctrica en el cuerpo.
A lo largo del presente estudio, analizaremos
las líneas de las manos, pero debemos empezar con la certeza de que cambian
en las dos manos. En un tiempo pasado, los palmologos pensaban que las
líneas de la memoria eran estáticas, pero un ejemplo dramático demostrará
que nuestra actitud ante los recuerdos puede cambiar las líneas.
Las líneas de la mano pueden distinguirse a
las ocho semanas: primero la línea de la vida, luego la línea del corazón y
finalmente la línea de la cabeza.
Los recién nacidos suelen mostrar el esquema
general de la madre, pero en solo tres líneas principales. Pueden mostrar el
temperamento heredado, especialmente en la yuxtaposición bajo el primer dedo
en las líneas de la cabeza y de la vida, pero esa peculiaridad no es una
norma y sólo tiene un interés genético y para los padres.
Las líneas deben ser claras y de un color
conveniente para la piel de la palma. Las manos europeas suelen tener líneas
ligeramente más sonrosadas, las manos de dorsos negros tienen palmas
sonrosadas con líneas negras, y las manos aceitunadas tienen sus propio
matiz de seta.
Las líneas deben tener una profundidad y
resistencia en relación con el peso de la mano, y han de estar libres de
distorsiones, rupturas, islas y raeduras. Este ideal, sin embargo, no se
consigue con frecuencia.
Cuando las líneas son estrechas y
profundamente cinceladas se producirá una fragilidad temperamental. Las
personas que las poseen tienen un solo propósito y un pensamiento incisivo,
pero es demasiado intenso y puede romperse si trabajan demasiado o son
excesivamente estimuladas.
Las líneas poco profundas y anchas muestran
un temperamento algo superficial cambiantes. Resulta difícil reconocer en
las huellas si las líneas son profundas o están extendidas por la presión, o
si son anchas por naturaleza; sólo la experiencia nos puede dictar la
diferencia.
Cuando las líneas parecen difuminadas, como
si hubieran sido lavadas, nos advierten de una grave deficiencia mineral que
será tratada extensamente. La palidez de color y la situación en que las
líneas de una mano estirada parecen estar asentadas en un valle pálido o
blanco revelan un mensaje semejante.
Una mano con pocas líneas no posee una gran
representación cortical de su sistema nervioso. Es posible encontrar
ejemplos extremos en las manos de africanos entre los cuales incluso recién
nacidos pueden sobrevivir a quemaduras que matarían por la impresión a un
europeo. Es frecuente que esas personas tengan grandes dificultades para
localizar un dolor cuya manifestación no sea visible y que, si su
imaginación no interviene, se recuperen de las operaciones de modo
totalmente sorprendente.
Las islas muestran una mente dividida.
Piénsese en una serie de impulsos eléctricos que cruzan la divisoria en dos
caminos, en <dos mentes>, constituyendo la base de una situación
preocupante. Analizando el resto de la mano, donde cada línea muestra su
actitud especial ante la distorsión, deberá deducirse si las dos mentes son
producidas por amistades personales o por un estado de mala salud.
Los pequeños cortes a lo largo de las líneas
sugieren tensiones internas que detienen el flujo de impulsos nerviosos
autonómicos y, en consecuencia, también el flujo de los jugos corporales.
Los pequeños puntos sobre las líneas tienen
un significado muy similar. Se ha sugerido que los cortes indican molestias,
un contratiempo exterior a uno mismo, mientras que los puntos provienen de
las tensiones propias y afectan a la salud.
Las borlas aparecen también al final de las
líneas y nuevamente ha de considerarse su colocación, pero el efecto
general es el de una disipación de la energía representada por la línea.
Las raeduras disipan también la energía, pero
cuando una línea es continua, de modo que las raeduras sólo están formadas
por pequeñas ramas, la condición se limita a indicar una variedad de
intereses..
Cuando la línea no es continua sugiere que su
función se ha visto interrumpida o desconectada, por lo que se debe
estimular a su poseedor para que se esfuerce en concentrar sus energías, lo
que ha de acompañarse de una cuidadosa investigación de sus salud.
Estas normas generales sobre las líneas
pueden aplicarse siempre que aparezcan éstas, incluso aunque se encuentren
en localizaciones y direcciones no convencionales. Todas las zonas de la
mano, montes, dedos, etc., se relacionan con una parte de la personalidad.
La fuerza y profundidad de las líneas muestran la conciencia cortical de esa
faceta en el momento de la vida del poseedor en quien se efectúa el estudio.
Detalle para el
estudio de las Manos
Línea de la Vida
Línea
de la Cabeza
Línea
del Corazón
Líneas
Secundarias
Los Montes
Prontuario
Clases de manos
Abecedario en la mano
Estudio
de Quiromancia