Abre tus ojos y respira profundamente y en cada inhalación que hagas trata
de sentir la maravilla de poder respirar ese aire , deléitate con el y
saboréalo, disfrútalo al máximo y finalmente déjalo ir al exhalar.
Da gracias a Dios por estar vivo y recibe cada día como una lección en la
que debes de aprender algo. Fíjate que te muestra cada día y que puedes
aprender de el ya sea al escuchar a la gente, al ver al cielo, al
estrechar la mano de alguien, etc.. Detente unos minutos a pensar en eso y
reflexiona.
Gracias a cada uno de vosotros hermanos que amáis a la hermana naturaleza,
a los animales, a los peces, a las aves, a los insectos y a los elementos
creados por nuestro divino Dios!.
La oración de cada Martes.
Decirla a solas 3 veces en un lugar al aire libre en contacto con la
naturaleza.
Luz celestial
Sol matutino
Aire purificaste
Agua cristalina
Corazón latiente y sediento de la paz universal
Abre tus puertas a estos elementos que presentes se encuentran aquí por mi
llamado!
Fuego universal penetra en mí y genera de nuevo la luz de nuestro gran
Padre Dios Eterno en mi.
Ahora mi Dios, te pido la multiplicación de esta bendición para mi hermana
la humanidad!
Sabias que...
En este día puedes pedir a la naturaleza te ayude a lograr un cambio para
que a su debido tiempo florezca, como una planta y su flor. Así es, por
ejemplo, si tienes algún problema económico o físico o deseas cambiar tu
forma de ser?
Haz lo siguiente:
Escribe en un papel lo que quieres lograr (no escribas lo que te pasa
actualmente), y ponle encima un vaso con agua y ponlo en un lugar donde le
de el sol por 3 días y en el cuarto día el agua la usaras como si fuera un
perfume; Pónsela en tu cuerpo y el papel guárdalo en tu cartera o en tu
bolsa. Aguarda, se paciente y te sorprenderás con el cambio que tendrás.
Amén
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