
Uno de los
mudras más conocido y representado en las divinidades hindúes es el
dharmachakra, que significa literalmente "el giro de la rueda".
La rueda para la religión hindú y budista es un elemento sagrado que alude a
la perfección universal y a los ciclos vitales de muerte y de vida.
Encontramos este poder de la rueda por ejemplo en los famosos mandalas para
meditar que son formas redondas que emulan el poder universal.
Propiedades
Este es un
mudra implicado directamente en nuestro desarrollo espiritual. De este modo
puede ayudarnos a:
-
Equilibrar nuestras energías interiores con
nuestro entorno físico y espiritual.
-
Desarrollar nuestro potencial espiritual.
-
Conectarnos al mundo espiritual, permitiéndonos
recibir ayuda de otros seres del universo.
-
Ayudarnos a escuchar la voz de la divinidad.
-
Descubrir nuestra misión en esta vida.
-
Desvelar nuestras vidas
pasadas.
Ejecución
Este mudra
requiere que lo ejecutes en las dos manos, como observas en la foto.
La mano izquierda debe tener el pulgar y el índice unidos. Además la palma
de la mano debe estar orientada al corazón, señalando así nuestro mundo
interior.
La mano derecha debe tener el pulgar y el índice unidos. Además la palma de
la mano debe estar orientada hacia el exterior, señalando así el mundo que
nos rodea.
El dedo medio de la mano izquierda debe tocar la unión del pulgar y el
índice de la mano derecha indicando así el círculo eterno de la vida y la
perfección universal.
Te recomendamos que lo acompañes de algún tipo de meditación de conexión con
tus vidas pasadas, con tus guías, con tu voz interior. Este mudra tiene un
gran poder espiritual, así que merece la pena incluirlo en tus meditaciones,
e incluso en tus oraciones.