Un mago angélico es
la persona que practica magia angélica y, a diferencia de los
sacerdotes, no maneja la noción teológica de que algunos ángeles son
buenos y otros son malvados. Para un mago angélico, en cambio, los
ángeles sólo se dividen en útiles e inútiles. Esta es la razón por la
cual algunos "grimoires" contienen rituales para convocar no sólo
ángeles bondadosos, sino también demonios.
El
mago interesado en los ángeles tiene un particular interés en
controlarlos y obtener un beneficio que deriva, directamente, de la
postura ética del ángel involucrado. De acuerdo con los "grimoires", los
distintos ángeles tienen distintas características, poderes y
habilidades. En estos manuscritos abundan listas exhaustivas de nombres
angélicos, cada uno de los cuales se corresponde con un planeta, una
constelación, uno de los cuatro elementos, las horas del día o las
diferentes horas del mundo. Consultando esta lista, el mago angélico
puede elegir con precisión el tipo y la cualidad del ángel con el que
quiere establecer contacto.
Por encima de este grupo de ángeles, están los de leyenda. En la
tradición occidental, los ángeles más poderosos son Miguel, Uriel y
Gabriel. Sus nombres son muy antiguos ya que se remontan a la primitiva
religión hebrea. El sufijo "el" en que termina cada uno, es un antiguo
nombre hebreo dado a Dios. De acuerdo con la tradición, hace falta mucho
poder mágico para controlar estas entidades angélicas. Incluso el doctor
John Dee, uno de los más grandes magos angélicos de todos los tiempos,
se sentía intranquilo en su presencia.
Uno de los principios de la magia angélica es la creencia de que ciertas
palabras -especialmente los nombres de Dios- tienen el poder de obligar
a los ángeles a obedecer las órdenes del mago angélico. Este principio
se basa en la Cábala, que sostiene que el nombre de los objetos es
inseparable de ellos, ya que constituye una propiedad intrínseca de los
mismos y no un nombre convencional impuesto a posteriori. Por lo tanto,
conocer el verdadero nombre de una cosa permite ejercer un completo
control sobre ese algo.
De
acuerdo con la magia angélica, cualquier persona provista del arma
sagrada y las palabras sagradas puede controlar la totalidad del poder
de los ángeles, tanto en el cielo como en el infierno y en la tierra.
Pero la magia angélica consiste en algo más que esto. Es también, un
conjunto de rituales organizados en cinco pasos básicos:
1.-
Consagración:
El mago
construye un templo en el cual practica la ceremonia mágica. En la mayor
parte de los casos, este templo consiste en un círculo mágico marcado
con los nombre y/o objetos sagrados.
2.-
Invocación:
El mago ofrece una oración al mas alto estrato de la jerarquía angélica
para que ilumine su conciencia.
3.-
Conjuro:
El mago recurre a una combinación de nombres divinos, armas y ofrendas
de incienso para producir la aparicion del ángel.
4.-
Conversación:
Una vez que el
ángel ha aparecido, el mago describe y recuerda lo que el ángel ha hecho
y dicho.
5.-
Despedida:
El mago despide al
ángel o le encomienda cierta tarea.
Estos cinco elementos
se encuentran en todos los primeros "grimoires". Las ceremonias son -a
menudo- complejas, contienen exhaustivas instrucciones, requerimientos y
recomendaciones, cada una de las cuales es esencial para lograr con
éxito la tarea.
En
relación con estos cinco pasos básicos, hay otros cinco elementos
importantes que aparecen en la mayor parte de los "grimoires" y
constituyen el común denominador de las ceremonias de magia angélica:
1.-
Encantamientos.
Se trata de
oraciones especializadas que utilizan el poder de los nombres angélicos
para invocar a los ángeles mismos. El propósito del encantamiento es
asociar las mentes de los participantes con la energía divina del ángel
que está siendo invocado. El mago canta una serie de nombres divinos que
obligan al ángel a aparecer. Esto es parte de la Cábala, la cual
sostiene que las palabras y las cosas que éstas representan forman una
unidad indisoluble. Según esta lógica, el nombre sagrado o el nombre de
Dios o del ángel está investido del poder de Dios o del ángel. Este
concepto no se limita a la Cábala, sino que consta en el Nuevo
Testamento -que comienza precisamente con la frase: En un principio
fue verbo- y también aparece en el Corán.
2.-
Armas.
Las armas mágicas instan al ángel a obedecer al mago. El mago bien
armado posee, básicamente, dos armas: el bastón y la espada o cuchillo.
3.-
Contacto.
El "contacto" es la persona que puede ver y escuchar a los ángeles en
una bola de cristal, en un espejo, en las llamas, en el humo o en el
incienso. El "contacto" es alguien que "ve claro", pero no es un médium,
ya que no se trata de alguien poseído por la entidad y que permite que
ésta se exprese a través de su boca. Esto no quiere decir, sin embargo,
que una persona no pueda estar poseída por un ángel, sino sólo que el
contacto es quien tiene el don de detectarlos y escuchar sus mensajes.
Por otra parte, corre cierto peligro de convertirse en médium, ya que la
mente humana no tiene una capacidad tal como para contener los poderes
del ángel que el mago ha convocado. El peligro podría alcanzar su punto
máximo si el ángel penetra en el cuerpo del mago, porque éste perdería
el control y el ritual quedaría roto. El mago, entonces, no recordaría
nada del mensaje angélico que recibió.
4.-
Talismanes.
Un talismán es un objeto físico energizado por un ángel, es decir, un
objeto que tiene energía divina. Si los nombres sagrados tiene el poder
de convocar a los seres angélicos, los talismanes tienen poderes
mágicos.
Hay dos tipos de talismán en la magia angélica: el protector y el
práctico. El protector es el que preserva al mago de la pérdida de
control, permitiéndole dominar el poder del ángel. El práctico es el
instrumento del que debe valerse el mago para atesorar o "almacenar" una
porción de la energía del ángel. Por esta razón, este tipo de talismán
puede ser usado en días posteriores a la invocación.
La
utilización de los talismanes está limitada solamente por la imaginación
del mago. Los "grimoires" dedican muchas de sus páginas a explicar cómo
hacerlos y utilizarlos.
5.-
Incienso.
Contribuye a brindarle al ángel su temporaria forma material, por eso,
los recipientes con incienso están incluidos en los "grimoires", aunque
se sabe que en otras épocas eran reemplazados por el sacrificio de
animales, por considerarse que la energía del animal muerto le ofrecía
al ángel una energía suplementaria capaz de facilitar su manifestación.
La
magia angélica es, básicamente, un conjunto de rituales mediante los
cuales una persona puede obtener la visión y el mensaje de un ser
angélico. A través de los años, este tipo de magia fue enriqueciéndose
con ideas y símbolos tomados de la astrología, la alquimia, la teología
e incluso de la moderna psicología, por eso, quienes se interesan por
alguna o varias de estas últimas disciplinas, están ligados de algún
modo a la magia angélica.
El
crecimiento y la transformación de esta práctica a través de los siglos,
es uno de los más interesantes desarrollos en la historia del
pensamiento humano.
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De
"Magia Angélica"
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Autor: Orus de la Cruz
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