Aquí encontrarás el Código Deontológico de las Artes
Adivinatorias que mi equipo y yo nos hemos comprometido a respetar
para garantizarte una consulta de alta calidad.
Preámbulo
Con
el fin de moralizar las profesiones de las artes divinatorias, evitar
múltiples problemas que derivan de estas practicas, donde quien sea puede
"hacerse pasar" por tarotista, vidente, astrólogo, mago o brujo, el
Instituto de Nacional de las Artes Adivinatorias (INAD FRANCIA) que es en
sí una asociación de informaciones, de prevención y de protección contra
los abusos y excesos de la profesión, propone, a los verdaderos tarotistas,
astrólogos y videntes que desean instaurar una buena comunicación con sus
usuarios y para el interés de todos, este código Ético Moral y Profesional
Así mismo, para evitar que los
consultantes no sean abusados por algunos profesionales dudosos y
múltiples publicidades con carácter engañoso, mi equipo y yo hemos
adherido a la aceptación de este Código Deontológico Moral y Profesional y
se compromete sobre su honor a respectarlo y a ejercer su actividad con
serio y honestidad y lealtad con el fin de satisfacer las necesidades de
los consultantes que nos llaman.
Ejercicio de las Artes Adivinatorias.
Todo practicante se compromete a ejercer su actividad con
sinceridad, lealtad y objetividad.
Todo practicante deseando ejercer su actividad con fines profesionales
debe antes satisfacer a todas las formalidades legales y reglamentarias
delante los organismos sociales y de hacienda.
Todo practicante de las artes
adivinatorias se compromete a hacer su trabajo después e haber realizados
unos estudios adecuados.
Obligación de medios
El Practicante de las artes adivinatorias solo tiene una obligación
de medios ( uso de sus conocimientos , de su saber, de su don...)
En el dominio de las Artes Adivinatorias, esta obligación de medios le
prohíbe de hablar de "certitudes" o de "garantizar" la realización de
ciertos acontecimientos, con el fin de no provocar falsas ilusiones en el
consultantes.
Trabajos ocultos
El practicante se compromete en nunca realizar trabajo de magia
oculta ( exorcismo, brujería y magia negra). Solo puede ejercer las ayudas
mágicas de la magia blanca y aconsejar que el mismo consultante los haga
el mismo. Tampoco no podrá realizar ningún trabajo oculto con el fin de
dañar a otra persona.
Respecto de la vida privada y vida
profesional
Todo practicante de las artes
adivinatorias es sometido al secreto profesional.
La consultación es un acto estrictamente confidencial. Las informaciones
con carácter personal de los consultantes no podrán ser reveladas a
terceras personas, bajo ningún pretexto, de manera directa o indirecta.
El Practicante se prohíbe de hacer uso de dichas informaciones personales.
El Practicante se prohíbe de utilizar dichas informaciones que para al
actividad de sus artes adivinatorias.
El practicante se prohíbe de grabar las
conversaciones de su consultante.
El practicante se prohíbe de conservar o archivar cualquier información u
objeto privado del consultantes.
Todo consultante debe de ser informado
de la conservación de datos nominativos (teléfono..) personales.
El Practicante se prohíbe de solicitar
o conservar o grabar cualquier información de carácter racial, político,
sindical, filosófico o religioso.