Cómo el material a usar en
cualquier Ritual que se necesite prender una o varias velas, estas han de
tener un proceso de transformación. Consistente en modificar o
metamorfosearlo de objeto laico a objeto sagrado.
El éxito de la ceremonia en el
Ritual mágico depende mucho de esa ceremoniosidad. Para obtener ese
parabién hay que seguir algunas consideraciones, para que el trabajo a
realizar adquiera su fruto.
Para ello realizaremos un
exorcismo (limpieza de energías negativas). Los utensilios básicos que se
necesitan son: un incensario, un carbón de quemar incienso, incienso de
sándalo, cerillas de madera y si se desea que el carbón arda rápidamente
alcohol para acelerar su combustión. Cuando el carbón esté al rojo vivo,
incorporaremos un poco de incienso de sándalo en polvo. El aroma que
desprende este tipo de incienso servirá para purificar los elementos.
Cuando los elementos y operación
necesaria (quemar el carbón con el incienso) están realizados, habrá que
recitar lo siguiente:
ADJUTORIUM NOSTRUM IN DOMINE
DEMIURGI ET TERRAM
EXORCISOTE (nombrar el elemento a
exorcizar, ya sean velas, cerillas, carbones, inciensos) PER DEMIURGUM,
PER DEUM, PER IGNEM, PER AQUAN, PER AEREM, PER TERRAM, UT PURITATEM SIT IN
TE
A continuación el elemento a exorcizar será pasado
por siete veces por el sahumerio del sándalo y consagrar el elemento
(velas, carbones,, inciensos, etc.…) mientras se dirá:
CONSECRO TE (nombre del elemento), AD DEMIURGUM,
CONSECRO TE (decir nuevamente el nombre del elemento), AD MAGIAM, CONSECRO
TE UTILITATEM MEAM SOLUM, AMEN
Finalizada la consagración, repetir de nuevo el acto
de pasar por el humo del incienso el material o elementos.

